TALLER SOBRE LAS ADICCIONES

Este jueves día 31 de mayo de 2012, a las 20:00 horas, en el Colegio Salesiano de Pozoblanco, charla formativa:

La familia y las ADICCIONES. Cómo abordarlas.

Simultáneamente se impartirán para adultos y para jóvenes y adolescentes (de 11 años en adelante), organizadas por el Movimiento de Hogares Don Bosco de Pozoblanco.

No faltéis. Os esperamos.

A PROPÓSITO DE UN NUEVO ENCUENTRO INTERGRUPAL

El domingo pasado, día 22 de abril, celebramos en las instalaciones del Colegio Salesiano el tercer Encuentro Intergrupal de HDB durante el presente curso, mientras permanecemos a la espera de convocar el próximo para el mes de junio, según lo previsto.

A estas alturas, y sin pretensiones de hipotecar el futuro, parece de justicia “levantar acta”, siquiera brevemente, de algunas impresiones generales y datos particulares, que, a través de los seis encuentros celebrados, vienen a confirmar la bondad de aquella iniciativa surgida, hace dos años, en el seno de la Comisión Local de HDB.

Aún cuando, después de cada encuentro, nos hemos quedado con ganas de seguir aportando y profundizando experiencias recientes y añejas, la satisfacción general sobre lo realizado hasta ahora sobrepasa el notable y deja el ánimo abierto a nuevas aportaciones. Ni corto ni largo, y todos contentos.

Dentro de la sencillez de la organización precisa, cabe destacar -y felicitar por ello- la disponibilidad de los grupos para secundar la iniciativa y la participación deshinibida y generosa de todos los participantes. La espontaneidad y la franqueza derrochadas demostraron que todos nos hemos sentido en nuestro “hogar”, en el “Hogar de Don Bosco”. La aparcería “a-perol-ada” puso siempre un broche final simpático y familiar.

Dentro de este cuadro, resulta honesto constatar un nivel elevado en la consecución de los objetivos propuestos: mayor conocimiento de las personas y grupos entre sí, reforzamiento del sentido de pertenencia al movimiento HDB y de cohesión del mismo, el intercambio de iniciativas sugerentes, incluso estímulo y apoyo a la Comisión Local…

Subrayado grueso y en color merecen determinadas aportaciones, por cuanto de revelación han supuesto de esa riqueza -durante tanto tiempo escondida- que llevamos dentro, y que es preciso sacar a la luz para que dé testimonio del don que HDB supone para todos nosotros y nuestro entorno. He aquí algunas:
  • Testimonios apasionados, personales y de grupo, del bien decisivo que HDB ha supuesto y está suponiendo para muchas parejas.
  • Pruebas serias de fidelidad al grupo y al Movimiento HDB, que estimulan a valorar a profundizar en el seguimiento del camino emprendido.
  • Compromisos decididos para seguir difundiendo con alegría lo bueno que tenemos.
  • Flexibilidad dominante en el funcionamiento y en las iniciativas del grupo, para garantizar la cohesión y la permanencia.
  • La fuerza afectiva generada en los grupos, como fruto natural de sabernos necesitados de los demás.
  • Satisfacción por la oportunidad de conocer otros grupos y parejas, dilatando así nuestra conciencia de identidad y de organismo vivo.
  • La apasionante motivación que sustenta a los grupos más jóvenes y a los de nueva configuración.
  • El reconocimiento sincero a la Comisión Local y a los consiliarios por su disponibilidad y entrega sin condiciones.

Acta, crónica, memoria…, siempre incompleta y estrecha, por incapaz de retener y definir la vida exuberante que el Espíritu del Señor resucitado impulsa en HDB. Todo un compromiso para mantener nuestra fidelidad y para seguir creciendo.

Gracias a todos!.

Pozoblanco, 24 de abril de 2012.
La Comisión Local.

CURSO DE INICIACIÓN A LA INFORMÁTICA

Una actividad más de HDB ha sido el curso de iniciación a la informática en el cual hemos participado de 8 a 10 alumnos de diferentes edades. Hemos aprendido a crear nuestros correos electrónicos, crear carpetas y organizar nuestros documentos y hacer búsquedas en internet. Todo gracias a la paciencia de nuestro "profe" Paco García, que nos ha ayudado y ha resuelto nuestras dudas con carácter paciente y agradable. De esta manera, hemos terminado este curso no sólo valorando lo aprendido sino también la amistad que ha surgido entre todos, compartiendo incluso recetas culinarias y degustando nuestros dulces típicos.
Desde aquí, damos las gracias a los presidentes de HDB, Vicente y Mari Tere, a nuestro paciente "profe" Paco, y animamos a todos a que participen en actividades de este tipo.


un abrazo en Don Bosoco

Ciriaco y Marce

CRÓNICA VIª ASAMBLEA INSPECTORIAL HDB. JEREZ, 17-18/03/2012.

Siguiendo con el criterio de facilitar la mayor asistencia posible de familias y debido a las largas distancias entre las Casas de nuestra Inspectoría, este año nuevamente la VIª Asamblea Inspectorial de HDB se ha celebrado con el prólogo voluntario del sábado anterior, para llegar descansados los más lejanos, estar más tiempo juntos y conocer mejor la Ciudad de Jerez, que nos acogía en tal celebración.

Y así ya desde el día 17 nos juntábamos en Jerez unas 70 personas de las localidades de Barcelona (el Matrimonio Coordinador Nacional), Córdoba, Jerez, Mérida, Pozoblanco, Sevilla y Úbeda para meternos en ambiente; y, tras la comida en un típico restaurante muy taurino, participar en los prolegómenos de la Asamblea con la visita turística a la Ciudad, magníficamente preparada y llevada por Conchi, Coordinadora Local, y Coral, guía turística y antigua alumna de las Salesianas, que en todo momento nos acompañaron y nos llevaron hasta El Alcázar, la Catedral, antes Colegiata y consagrada Catedral por el Beato Juan Pablo II, el Tesoro de la misma, el Templo de S. Dionisio y Plaza de la Asunción, el Ayuntamiento, la Plaza del Arenal, la calle Larga y sus múltiples establecimientos comerciales, para concluir con la visita y degustación que se nos ofreció en las Bodegas Lustau, en donde Isabel, experta y joven enóloga, nos deleitó con su gran saber sobre vinos y nos ponderó los innumerables premios que atesoran los caldos de la empresa bodeguera; concluimos la jornada con una familiar cena en un restaurante cercano. Y… a descansar, que la jornada del día siguiente estaría repleta de actos, ya propios de una Asamblea Inspectorial.

Desde las 9’45 horas del domingo fueron llegando los asambleístas, siendo recibidos y atendidos por las Comisiones Local e Inspectorial con la entrega de material y la degustación de un desayuno en los pórticos del Colegio. Se contabilizan 154 asistentes adultos, 20 niños/as y 6 animadores, provenientes de las localidades anteriormente citadas y además de Morón y Utrera, justificando su ausencia bastantes otras por la coincidencia de la celebración de actos importantes en ellas o en la Inspectoría.
Sobre las 10’30 horas nos congregamos en el templo de Mª Auxiliadora para celebrar el acto más importante de la jornada, la Eucaristía, que preside el Sr. Inspector, D. Francisco Ruiz, y concelebran D. Pedro Ruz, D. Abel Medina y D. Manuel Rubio, Salesianos presentes; animada por el “Coro Mª Auxiliadora” de S. José del Valle, que dirigen Yolanda Fernández y Juan Salvador e integrado por miembros de la Parroquia Salesiana y de la FA.SA.; los Hogares de Jerez colaboran en las moniciones, lecturas, preces y demás momentos participativos de la misma.
En la Homilía D. Francisco Ruiz nos recordó que los HDB son un instrumento de salvación, ya que la misma necesita de medios e instrumentos, a lo que D. Bosco respondió con la creación de un enorme y vasto Grupo de Personas que siguieran salvando a la Juventud. Con motivo del Bicentenario del nacimiento de D. Bosco, el Rector Mayor ha cuestionado a toda la FA.SA., para ver si somos capaces de mantener encendida la antorcha de la salvación a la Juventud. Y el celebrante nos interroga a los HDB si seremos también capaces de afrontar este reto, trazándonos tres líneas de actuación para sentirnos orgullosos de nuestra historia y para seguir haciendo historia:
El seguimiento del Ideario, la valoración de nuestra Pedagogía y nuestro Estilo Salesianos y la Espiritualidad para tener una vida interior con estilo salesiano. Concluye deseando que el Bicentenario sea una oportunidad para los HDB, que es un tesoro que hay que redescubrir y proponer atractivamente a la gente y que es un instrumento de salvación para las personas.
Siete niños hacen la Oración de los Fieles y varias familias las Ofrendas; la Colecta se destina a la Fundación Proyecto D. Bosco. En la Acción de Gracias Agustín Llamas, Secretario de la C. Local, hace una preciosa oración a Mª Auxiliadora por las Familias y con el canto del “Rendidos a tus plantas” concluye la celebración.
Pasamos, tras un breve descanso, al salón de actos donde se constituye la Mesa presidencial, formada por el Sr. Inspector, el Sr. Director de la Casa, el Matrimonio Coordinador Inspectorial, el Delegado Inspectorial, el Matrimonio Coordinador Nacional, los Coordinadores Locales y el Secretario Inspectorial; se hacen las presentaciones, se dan los saludos y bienvenida de rigor, se lee y aprueba por unanimidad el Acta de la Asamblea anterior y D. Pedro Ruz, Delegado Inspectorial, expone el tema central de reflexión “El Bicentenario de D. Bosco: ¡Una oportunidad para los Hogares!” Brevemente D. Pedro nos pone en ambiente, entrega un esquema de trabajo y pasamos a reflexionar y exponer en Grupos el contenido, respondiendo a un par de preguntas que se nos presentan. Posteriormente pasamos de nuevo al salón de actos para la puesta en común en la que intervienen bastantes asambleístas con opiniones y propuestas muy interesantes; con las respuestas del trabajo de los Grupos se realizará un estudio tranquilo de las mismas por la C.I. y se elaborará un documento de estudio sobre la situación de los HDB en la Inspectoría. Mientras los Matrimonios trabajan en los Grupos, D. Pedro Ruz se reúne con los niños asistentes, mayores de seis años, para sondear entre ellos la percepción e influencia de los HDB en sus familias.
Sobre las 14’30 horas se realiza la fotografía de grupo y pasamos a degustar una típica comida de la zona. Se concluye con una veladita, en la que se juega, se canta y se sortea una imagen de Mª Auxiliadora; la C.L. nos obsequian con una botella de vino de la tierra y nos despedimos de la Virgen en su Santuario de la Casa jerezana, antes de partir hacia nuestros lugares de origen, satisfechos de la jornada vivida en familia y con la familia.


Encarnita y Fernando: Matrimonio-Secretario de la C.I. de HDB.-

SEMANA QUINTA DE CUARESMA

LUNES 26 DE MARZO: “LA ANUNCIACION DE NUESTRA SEÑORA”
EVANGELIO DE SAN LUCAS 1, 26-38
26 Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.28 Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»29 Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;31 vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.32 El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;33 reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.»34 María respondió al ángel: « ¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?»35 El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.36 Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril,37 porque ninguna cosa es imposible para Dios.38 Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue.
SALMO/ JACULATORIA “AQUÍ ESTOY, SEÑOR, PARA HACER TU VOLUNTAD”
MARTES DIA 27 DE MARZO : “SAN ALEJANDRO “
EVANGELIO DE SAN JUAN 8, 21-30
21 Jesús les dijo otra vez: «Yo me voy y vosotros me buscaréis, y moriréis en vuestro pecado. Adonde yo voy, vosotros no podéis ir.»22 Los judíos se decían: « ¿Es que se va a suicidar, pues dice: "Adonde yo voy, vosotros no podéis ir?»23 El les decía: «Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba. Vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.
24 Ya os he dicho que moriréis en vuestros pecados, porque si no creéis que Yo Soy, moriréis en vuestros pecados.»25 Entonces le decían: « ¿Quién eres tú?» Jesús les respondió: «Desde el principio, lo que os estoy diciendo. 26 Mucho podría hablar de vosotros y juzgar pero el que me ha enviado es veraz, y lo que le he oído a él es lo que hablo al mundo.27 No comprendieron que les hablaba del Padre.
28 Les dijo, pues, Jesús: «Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy, y que no hago nada por mi propia cuenta; sino que, lo que el Padre me ha enseñado, eso es lo que hablo. 29 Y el que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada a él.» 30 Al hablar así, muchos creyeron en él.31 Decía, pues, Jesús a los judíos que habían creído en él: «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos,
32 y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.»
SALMO/ JACULATORIA “SEÑOR, ESCUCHA MI ORACION, QUE MI GRITO LLEGUE HASTA TI”
MIERCOLES DIA 28 DE MARZO :“SAN SIXTO III, Papa”.
EVANGELIO DE SAN JUAN 8 , 31-42
31 Decía, pues, Jesús a los judíos que habían creído en él: «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos,
32 y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.»33 Ellos le respondieron: «Nosotros somos descendencia de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Os haréis libres?»34 Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es un esclavo. 35 Y el esclavo no se queda en casa para siempre; mientras el hijo se queda para siempre. 36 Si, pues, el Hijo os da la libertad, seréis realmente libres.
37 Ya sé que sois descendencia de Abraham; pero tratáis de matarme, porque mi Palabra no prende en vosotros. 38 Yo hablo lo que he visto donde mi Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído donde vuestro padre.» 39 Ellos le respondieron: «Nuestro padre es Abraham.» Jesús les dice: «Si sois hijos de Abraham, haced las obras de Abraham. 40 Pero tratáis de matarme, a mí que os he dicho la verdad que oí de Dios. Eso no lo hizo Abraham.
41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre.» Ellos le dijeron: «Nosotros no hemos nacido de la prostitución; no tenemos más padre que a Dios.»42 Jesús les respondió: «Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais a mí, porque yo he salido y vengo de Dios; no he venido por mi cuenta, sino que él me ha enviado.
Salmo / Jaculatoria: “A Ti, gloria y alabanza por los siglos
JUEVES DIA 29 DE MARZO :“San Guillermo, obispo”
EVANGELIO DE SAN JUAN 8, 51 -59.
51 En verdad, en verdad os digo: si alguno guarda mi Palabra, no verá la muerte jamás.»52 Le dijeron los judíos: «Ahora estamos seguros de que tienes un demonio. Abraham murió, y también los profetas; y tú dices: "Si alguno guarda mi Palabra, no probará la muerte jamás." 53 ¿Eres tú acaso más grande que nuestro padre Abraham, que murió? También los profetas murieron. ¿Por quién te tienes a ti mismo?»
54 Jesús respondió: «Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada; es mi Padre quien me glorifica, de quien vosotros decís: "El es nuestro Dios", 55 y sin embargo no le conocéis, yo sí que le conozco, y si dijera que no le conozco, sería un mentiroso como vosotros. Pero yo le conozco, y guardo su Palabra. 56 Vuestro padre Abraham se regocijó pensando en ver mi Día; lo vio y se alegró.»
57 Entonces los judíos le dijeron: « ¿Aún no tienes cincuenta años y has visto a Abraham?»58 Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: antes de que Abraham existiera, Yo Soy.»59 Entonces tomaron piedras para tirárselas; pero Jesús se ocultó y salió del Templo.
SALMO /Jaculatoria “El señor se acuerda de su alianza eternamente”
VIERNES DIA 30 DE MARZO : “San Juan Clímaco”
EVANGELIO DE SAN JUAN 10 ,31- 42
31 Los judíos trajeron otra vez piedras para apedrearle.32 Jesús les dijo: «Muchas obras buenas que vienen del Padre os he mostrado. ¿Por cuál de esas obras queréis apedrearme?»33 Le respondieron los judíos: «No queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino por una blasfemia y porque tú, siendo hombre, te haces a ti mismo Dios.»34 Jesús les respondió: « ¿No está escrito en vuestra Ley: = Yo he dicho: dioses sois? =
35 Si llama dioses a aquellos a quienes se dirigió la Palabra de Dios - y no puede fallar la Escritura - 36 a aquel a quien el Padre ha santificado y enviado al mundo, ¿cómo le decís que blasfema por haber dicho: "Yo soy Hijo de Dios"? 37 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis; 38 pero si las hago, aunque a mí no me creáis, creed por las obras, y así sabréis y conoceréis que el Padre está en mí y yo en el Padre.»
39 Querían de nuevo prenderle, pero se les escapó de las manos.40 Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había estado antes bautizando, y se quedó allí.41 Muchos fueron donde él y decían: «Juan no realizó ninguna señal, pero todo lo que dijo Juan de éste, era verdad.»42 Y muchos allí creyeron en él.
Salmo / Jaculatoria “En el peligro, invoque al Señor y me escucho”
SABADO DIA 31 DE MARZO :“Santa Balbina “
EVANGELIO DE SAN JUAN 11, 45- 57
45 Muchos de los judíos que habían venido a casa de María, viendo lo que había hecho, creyeron en él.46 Pero algunos de ellos fueron donde los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús.47 Entonces los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron consejo y decían: « ¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchas señales.
48 Si le dejamos que siga así, todos creerán en él y vendrán los romanos y destruirán nuestro Lugar Santo y nuestra nación.»49 Pero uno de ellos, Caifás, que era el Sumo Sacerdote de aquel año, les dijo: «Vosotros no sabéis nada,50 ni caéis en la cuenta que os conviene que muera uno solo por el pueblo y no perezca toda la nación.»51 Esto no lo dijo por su propia cuenta, sino que, como era Sumo Sacerdote aquel año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación
52 - y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.53 Desde este día, decidieron darle muerte.54 Por eso Jesús no andaba ya en público entre los judíos, sino que se retiró de allí a la región cercana al desierto, a una ciudad llamada Efraím, y allí residía con sus discípulos.55 Estaba cerca la Pascua de los judíos, y muchos del país habían subido a Jerusalén, antes de la Pascua para purificarse.56 Buscaban a Jesús y se decían unos a otros estando en el Templo: « ¿Qué os parece? ¿Que no vendrá a la fiesta?»
57 Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes de que, si alguno sabía dónde estaba, lo notificara para detenerle.
Salmo / Jaculatoria “El Señor me guardara, como un pastor a su rebaño”.

ORACIONES - JACULATORIAS PENITENCIALES


ORACIONES – JACULATORIAS PENITENCIALES 
 PARA SER REZADAS EN TIEMPO DE CUARESMA Y SEMANA SANTA 


  •  Jesús reconozco mi pecado, por eso te pido que tengas misericordia de mí.
  • Mi vida muchas veces sin sentido, me hace olvidarme de ti ,mi Señor. Confío en encontrar el camino que me acerque a Ti, mi Salvador.
  • Un corazón arrepentido, se que Tu, Señor, no lo apartas lejos de Ti . Dame tu perdón.
  • Inclina Señor, tu oído y escucha mi oración: Señor, sálvame pues me aleje de Ti y ahora confiado busco mi refugio en Ti
  • Jesús que bueno eres, me quieres tanto que me perdonas mis muchos pecados.
  • Tus palabras Señor, son mi consuelo y mi esperanza: Enséñame el camino recto que debo seguir.
  • Dios mío , ven en mi auxilio, Señor date prisa en socorrerme, que mis enemigos me quieren alejar de Ti
  • Yo sé que me escuchas siempre, Señor: Soy débil de voluntad y con frecuencia me aparto de tus mandamientos. Tú eres mi auxilio en la tentación.
  • Señor enséñame tus caminos de amor, de perdón y de solidaridad .Que yo te vea en mis hermanos más necesitados.
  • Oh Jesús clavado en la cruz, que tu sangre derramada, limpie todos mis pecados.
  • Jesús se que eres bueno, misericordioso y rico en perdón, para todos aquellos que se acercan a Ti, arrepentidos. Ten compasión de mí.
  • Señor peque, ten piedad y misericordia de mí, que soy pecador.
  • Gracias Señor, porque tu perdón, es más grande que todos mis pecados.
  • Señor, ilumina mi vida , para que comprenda donde esta mi pecado y pueda pedirte perdón
  • Jesús enséñame el camino que llega hasta tu corazón de Buen Pastor, para que viva según tus mandamientos.
  • Sálvame Señor, pues Tu eres la roca, en que me refugio en la tentación.
  • Que tu misericordia, Señor, me enseñe el camino recto y no pecaré.
  • Jesús ahuyenta las tinieblas de mi corazón, que me impiden verte, lleno de ternura para con los pecadores.
  • Tu muerte en Cruz Señor, es la prenda segura de mi propia salvación.
  • María Madre y refugio de los pecadores, ruega a Jesús por mí.



 Antonio Rides Pozoblanco, 
Cuaresma 2012

MENSAJE DEL PAPA PARA LA CUARESMA 2012

Mensaje de Benedicto XVI para la Cuaresma 2012



«Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras»
(Hb 10, 24)
Queridos hermanos y hermanas
La Cuaresma nos ofrece una vez más la oportunidad de reflexionar sobre el corazón de la vida cristiana: la caridad. En efecto, este es un tiempo propicio para que, con la ayuda de la Palabra de Dios y de los Sacramentos, renovemos nuestro camino de fe, tanto personal como comunitario. Se trata de un itinerario marcado por la oración y el compartir, por el silencio y el ayuno, en espera de vivir la alegría pascual.
Este año deseo proponer algunas reflexiones a la luz de un breve texto bíblico tomado de la Carta a los Hebreos: «Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras» (10,24). Esta frase forma parte de una perícopa en la que el escritor sagrado exhorta a confiar en Jesucristo como sumo sacerdote, que nos obtuvo el perdón y el acceso a Dios. El fruto de acoger a Cristo es una vida que se despliega según las tres virtudes teologales: se trata de acercarse al Señor «con corazón sincero y llenos de fe» (v. 22), de mantenernos firmes «en la esperanza que profesamos» (v. 23), con una atención constante para realizar junto con los hermanos «la caridad y las buenas obras» (v. 24). Asimismo, se afirma que para sostener esta conducta evangélica es importante participar en los encuentros litúrgicos y de oración de la comunidad, mirando a la meta escatológica: la comunión plena en Dios (v. 25). Me detengo en el versículo 24, que, en pocas palabras, ofrece una enseñanza valiosa y siempre actual sobre tres aspectos de la vida cristiana: la atención al otro, la reciprocidad y la santidad personal.
1. "Fijémonos": la responsabilidad para con el hermano.
El primer elemento es la invitación a «fijarse»: el verbo griego usado es katanoein, que significa observar bien, estar atentos, mirar conscientemente, darse cuenta de una realidad. Lo encontramos en el Evangelio, cuando Jesús invita a los discípulos a «fijarse» en los pájaros del cielo, que no se afanan y son objeto de la solícita y atenta providencia divina (cf. Lc 12,24), y a «reparar» en la viga que hay en nuestro propio ojo antes de mirar la brizna en el ojo del hermano (cf. Lc 6,41). Lo encontramos también en otro pasaje de la misma Carta a los Hebreos, como invitación a «fijarse en Jesús» (cf. 3,1), el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe. Por tanto, el verbo que abre nuestra exhortación invita a fijar la mirada en el otro, ante todo en Jesús, y a estar atentos los unos a los otros, a no mostrarse ajenos, indiferentes a la suerte de los hermanos. Sin embargo, con frecuencia prevalece la actitud contraria: la indiferencia o el desinterés, que nacen del egoísmo, encubierto bajo la apariencia del respeto por la «esfera privada». También hoy resuena con fuerza la voz del Señor que nos llama a cada uno de nosotros a hacernos cargo del otro. Hoy Dios nos sigue pidiendo que seamos «guardianes» de nuestros hermanos (cf. Gn 4,9), que entablemos relaciones caracterizadas por el cuidado recíproco, por la atención al bien del otro y a todo su bien. El gran mandamiento del amor al prójimo exige y urge a tomar conciencia de que tenemos una responsabilidad respecto a quien, como yo, es criatura e hijo de Dios: el hecho de ser hermanos en humanidad y, en muchos casos, también en la fe, debe llevarnos a ver en el otro a un verdadero alter ego, a quien el Señor ama infinitamente. Si cultivamos esta mirada de fraternidad, la solidaridad, la justicia, así como la misericordia y la compasión, brotarán naturalmente de nuestro corazón. El Siervo de Dios Pablo VI afirmaba que el mundo actual sufre especialmente de una falta de fraternidad: «El mundo está enfermo. Su mal está menos en la dilapidación de los recursos y en el acaparamiento por parte de algunos que en la falta de fraternidad entre los hombres y entre los pueblos» (Carta. Enc. Populorum progressio [26 de marzo de 1967], n. 66).
La atención al otro conlleva desear el bien para él o para ella en todos los aspectos: físico, moral y espiritual. La cultura contemporánea parece haber perdido el sentido del bien y del mal, por lo que es necesario reafirmar con fuerza que el bien existe y vence, porque Dios es «bueno y hace el bien» (Sal 119,68). El bien es lo que suscita, protege y promueve la vida, la fraternidad y la comunión. La responsabilidad para con el prójimo significa, por tanto, querer y hacer el bien del otro, deseando que también él se abra a la lógica del bien; interesarse por el hermano significa abrir los ojos a sus necesidades. La Sagrada Escritura nos pone en guardia ante el peligro de tener el corazón endurecido por una especie de «anestesia espiritual» que nos deja ciegos ante los sufrimientos de los demás. El evangelista Lucas refiere dos parábolas de Jesús, en las cuales se indican dos ejemplos de esta situación que puede crearse en el corazón del hombre. En la parábola del buen Samaritano, el sacerdote y el levita «dieron un rodeo», con indiferencia, delante del hombre al cual los salteadores habían despojado y dado una paliza (cf. Lc 10,30-32), y en la del rico Epulón, ese hombre saturado de bienes no se percata de la condición del pobre Lázaro, que muere de hambre delante de su puerta (cf.Lc 16,19). En ambos casos se trata de lo contrario de «fijarse», de mirar con amor y compasión. ¿Qué es lo que impide esta mirada humana y amorosa hacia el hermano? Con frecuencia son la riqueza material y la saciedad, pero también el anteponer los propios intereses y las propias preocupaciones a todo lo demás. Nunca debemos ser incapaces de «tener misericordia» para con quien sufre; nuestras cosas y nuestros problemas nunca deben absorber nuestro corazón hasta el punto de hacernos sordos al grito del pobre. En cambio, precisamente la humildad de corazón y la experiencia personal del sufrimiento pueden ser la fuente de un despertar interior a la compasión y a la empatía: «El justo reconoce los derechos del pobre, el malvado es incapaz de conocerlos» (Pr 29,7). Se comprende así la bienaventuranza de «los que lloran» (Mt 5,4), es decir, de quienes son capaces de salir de sí mismos para conmoverse por el dolor de los demás. El encuentro con el otro y el hecho de abrir el corazón a su necesidad son ocasión de salvación y de bienaventuranza.
El «fijarse» en el hermano comprende además la solicitud por su bien espiritual. Y aquí deseo recordar un aspecto de la vida cristiana que a mi parecer ha caído en el olvido: la corrección fraterna con vistas a la salvación eterna. Hoy somos generalmente muy sensibles al aspecto del cuidado y la caridad en relación al bien físico y material de los demás, pero callamos casi por completo respecto a la responsabilidad espiritual para con los hermanos. No era así en la Iglesia de los primeros tiempos y en las comunidades verdaderamente maduras en la fe, en las que las personas no sólo se interesaban por la salud corporal del hermano, sino también por la de su alma, por su destino último. En la Sagrada Escritura leemos: «Reprende al sabio y te amará. Da consejos al sabio y se hará más sabio todavía; enseña al justo y crecerá su doctrina» (Pr 9,8ss). Cristo mismo nos manda reprender al hermano que está cometiendo un pecado (cf. Mt 18,15). El verbo usado para definir la corrección fraterna —elenchein— es el mismo que indica la misión profética, propia de los cristianos, que denuncian una generación que se entrega al mal (cf. Ef 5,11). La tradición de la Iglesia enumera entre las obras de misericordia espiritual la de «corregir al que se equivoca». Es importante recuperar esta dimensión de la caridad cristiana. Frente al mal no hay que callar. Pienso aquí en la actitud de aquellos cristianos que, por respeto humano o por simple comodidad, se adecúan a la mentalidad común, en lugar de poner en guardia a sus hermanos acerca de los modos de pensar y de actuar que contradicen la verdad y no siguen el camino del bien. Sin embargo, lo que anima la reprensión cristiana nunca es un espíritu de condena o recriminación; lo que la mueve es siempre el amor y la misericordia, y brota de la verdadera solicitud por el bien del hermano. El apóstol Pablo afirma: «Si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros, los espirituales, corregidle con espíritu de mansedumbre, y cuídate de ti mismo, pues también tú puedes ser tentado» (Ga 6,1). En nuestro mundo impregnado de individualismo, es necesario que se redescubra la importancia de la corrección fraterna, para caminar juntos hacia la santidad. Incluso «el justo cae siete veces» (Pr 24,16), dice la Escritura, y todos somos débiles y caemos (cf. 1 Jn 1,8). Por lo tanto, es un gran servicio ayudar y dejarse ayudar a leer con verdad dentro de uno mismo, para mejorar nuestra vida y caminar cada vez más rectamente por los caminos del Señor. Siempre es necesaria una mirada que ame y corrija, que conozca y reconozca, que discierna y perdone (cf. Lc 22,61), como ha hecho y hace Dios con cada uno de nosotros.
2. "Los unos en los otros": el don de la reciprocidad.
Este ser «guardianes» de los demás contrasta con una mentalidad que, al reducir la vida sólo a la dimensión terrena, no la considera en perspectiva escatológica y acepta cualquier decisión moral en nombre de la libertad individual. Una sociedad como la actual puede llegar a ser sorda, tanto ante los sufrimientos físicos, como ante las exigencias espirituales y morales de la vida. En la comunidad cristiana no debe ser así. El apóstol Pablo invita a buscar lo que «fomente la paz y la mutua edificación» (Rm 14,19), tratando de «agradar a su prójimo para el bien, buscando su edificación» (ib. 15,2), sin buscar el propio beneficio «sino el de la mayoría, para que se salven» (1 Co 10,33). Esta corrección y exhortación mutua, con espíritu de humildad y de caridad, debe formar parte de la vida de la comunidad cristiana.
Los discípulos del Señor, unidos a Cristo mediante la Eucaristía, viven en una comunión que los vincula los unos a los otros como miembros de un solo cuerpo. Esto significa que el otro me pertenece, su vida, su salvación, tienen que ver con mi vida y mi salvación. Aquí tocamos un elemento muy profundo de la comunión: nuestra existencia está relacionada con la de los demás, tanto en el bien como en el mal; tanto el pecado como las obras de caridad tienen también una dimensión social. En la Iglesia, cuerpo místico de Cristo, se verifica esta reciprocidad: la comunidad no cesa de hacer penitencia y de invocar perdón por los pecados de sus hijos, pero al mismo tiempo se alegra, y continuamente se llena de júbilo por los testimonios de virtud y de caridad, que se multiplican. «Que todos los miembros se preocupen los unos de los otros» (1 Co 12,25), afirma san Pablo, porque formamos un solo cuerpo. La caridad para con los hermanos, una de cuyas expresiones es la limosna —una típica práctica cuaresmal junto con la oración y el ayuno—, radica en esta pertenencia común. Todo cristiano puede expresar en la preocupación concreta por los más pobres su participación del único cuerpo que es la Iglesia. La atención a los demás en la reciprocidad es también reconocer el bien que el Señor realiza en ellos y agradecer con ellos los prodigios de gracia que el Dios bueno y todopoderoso sigue realizando en sus hijos. Cuando un cristiano se percata de la acción del Espíritu Santo en el otro, no puede por menos que alegrarse y glorificar al Padre que está en los cielos (cf. Mt 5,16).
3. "Para estímulo de la caridad y las buenas obras": caminar juntos en la santidad.
Esta expresión de la Carta a los Hebreos (10, 24) nos lleva a considerar la llamada universal a la santidad, el camino constante en la vida espiritual, a aspirar a los carismas superiores y a una caridad cada vez más alta y fecunda (cf. 1 Co 12,31-13,13). La atención recíproca tiene como finalidad animarse mutuamente a un amor efectivo cada vez mayor, «como la luz del alba, que va en aumento hasta llegar a pleno día» (Pr 4,18), en espera de vivir el día sin ocaso en Dios. El tiempo que se nos ha dado en nuestra vida es precioso para descubrir y realizar buenas obras en el amor de Dios. Así la Iglesia misma crece y se desarrolla para llegar a la madurez de la plenitud de Cristo (cf. Ef 4,13). En esta perspectiva dinámica de crecimiento se sitúa nuestra exhortación a animarnos recíprocamente para alcanzar la plenitud del amor y de las buenas obras.
Lamentablemente, siempre está presente la tentación de la tibieza, de sofocar el Espíritu, de negarse a «comerciar con los talentos» que se nos ha dado para nuestro bien y el de los demás (cf. Mt 25,25ss). Todos hemos recibido riquezas espirituales o materiales útiles para el cumplimiento del plan divino, para el bien de la Iglesia y la salvación personal (cf. Lc12,21b; 1 Tm 6,18). Los maestros de espiritualidad recuerdan que, en la vida de fe, quien no avanza, retrocede. Queridos hermanos y hermanas, aceptemos la invitación, siempre actual, de aspirar a un «alto grado de la vida cristiana» (Juan Pablo II, Carta ap. Novo millennio ineunte [6 de enero de 2001], n. 31). Al reconocer y proclamar beatos y santos a algunos cristianos ejemplares, la sabiduría de la Iglesia tiene también por objeto suscitar el deseo de imitar sus virtudes. San Pablo exhorta: «Que cada cual estime a los otros más que a sí mismo» (Rm 12,10).
Ante un mundo que exige de los cristianos un testimonio renovado de amor y fidelidad al Señor, todos han de sentir la urgencia de ponerse a competir en la caridad, en el servicio y en las buenas obras (cf. Hb 6,10). Esta llamada es especialmente intensa en el tiempo santo de preparación a la Pascua. Con mis mejores deseos de una santa y fecunda Cuaresma, os encomiendo a la intercesión de la Santísima Virgen María y de corazón imparto a todos la Bendición Apostólica.
Benedicto XVI
Miércoles de Ceniza, 22 de febrero de 2012

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